Archivo mensual: agosto 2011

lima, seguridad ciudadana y video-vigilancia II

hace un par de días la Municipalidad Metropolitana: “Lima contará con 511 cámaras de vigilancia integradas en una plataforma única en todos los distritos“. no he encontrado aún en las informaciones si se trata de la integración de los sistemas y tecnologías existentes o, como han reproducido los diarios, de la instalación de 511 cámaras.

hace poco más de un año subí un post mostrando los mapas de ubicación de las cámaras de video-vigilancia  de los distritos de Jesús María, Lince y San Isidro, además de una tablita con mi propia contabilidad de la cantidad de cámaras instaladas y anunciadas a marzo de 2010 (publicada en la Quehacer 177). Para entonces, había en Lima (sin el Callao) 398  cámaras instaladas, entre los 14 distritos que contaban con sistema de video-vigilancia. Dos meses después, un informe del diario El Comercio consignaba la implementación de dichos sistemas en 17 distritos  (más 4 del Callao). Con el anuncio de la Municipalidad, me he animado a actualizar la información que he estado siguiendo sobre el asunto y la he puesto en este gráfico:

En el gráfico he tratado de poner en limpio la dispersa información existente acerca de la cantidad de  cámaras instaladas actualmente en Lima, basándome en información de los portales municipales y las declaraciones de las autoridades pertinentes. El tipo de información, y las limitaciones encontradas, las detallo en este documento, que cualquiera con una cuenta de gdocs puede ayudar a editar.

La adquisición de estos sistemas (proveídos por unas pocas empresas a los municipios) es una de las tendencias más fuertes en lo que programas de seguridad ciudadana respecta. Sin embargo, es un tema que se discute muy poco. No tenemos cifras que validen su efectividad, ni una idea cabal de cuánto invierte la ciudad en la compra de estos equipos. Hay mucho entusiasmo de parte de las autoridades, de la policía y de los noticieros que rellenan su pauta con imágenes de atropellos y asaltos, proveídos por estos sistemas. También hay mucha ligereza en las autoridades y funcionarios municipales respecto a la necesidad de contar con estos equipos.

A mi no me entusiasma ni me convence. Espero, con la información reunida, dedicar un poco más de espacio al tema.

Lima: áreas interdistritales (i)

Grandes Áreas Urbanas - Plan de Desarrollo Lima-Callao 1990-2010. Digitalizado y descargado gracias a www.urbanistasperu.org

De acuerdo a la ley orgánica de municipalidades, Lima Metropolitana debe gobernarse mediante un “régimen especial” en tanto el área metropolitana es a la vez territorio de un gobierno regional y de una municipalidad provincial (y el alcalde de Lima a la vez su presidente regional). El diseño prevé la existencia de “áreas interdistritales”, unidades que correspondiendo a territorios articulados geográficamente, reconozcan procesos de identidad y constituyan áreas de planificación y eventualmente, administrativas.

Para conocer los antecedentes en términos de propuestas de administración desconcentrada de la ciudad, acudimos a un texto de Roberto Arroyo y Antonio Romero, publicado en 2005 (1).  Respecto a la conformación de espacios interdistritales (de planificación y eventualmente, de gestión), los antecedentes destacados son los siguientes:

Con el gobierno del alcalde Barrantes (84–86):

por primera vez se intentó implementar una gestión desconcentrada de la metrópolis. El Plan de Estructuración Urbana, que fue el nombre dado por esa gestión al Plan de Desarrollo Metropolitano (PLANDEMET) iniciado en 1966, centró su atención en los conos. Se crearon las Juntas Interdistritales de Planeamiento en el Norte, Este y Sur (…)

Durante sus respectivas gestiones, Del Castillo (87–89) y Belmont (90–95) continuaron:

(…) el reconocimiento de las dinámicas “conales”. Incluso se elaboró la propuesta no aprobada de la constitución de las provincias de Lima Norte, Lima Centro, Lima Este y Lima Sur (…) El Plan MET actualmente vigente propone como estrategias para la consolidación de las nuevas centralidades la generación de sendos Centros de Servicios Metropolitanos en el Norte, Este y Sur de Lima. De allí provienen las localizaciones aún no plasmadas del Mercado Mayorista de Santa Anita en el Este, los terminales terrestres en cada “cono”, etc.

Las áreas que El Plan 1990-2010 preveía se detallan en el siguiente cuadro:

Arroyo y Romero continúan esta reconstrucción señalando que en 1996, durante la primera gestión del alcalde Andrade, “la Asamblea Metropolitana de Alcaldes acordó reimpulsar las Juntas de Planeamiento Interdistritales. En noviembre de ese año la Ordenanza Nº 099 crea el Sistema de Planificación y Presupuesto Metropolitano que debería ser implementado con base en los planes integrales de desarrollo en cada uno de los 42 distritos, además del Cercado”. El texto, de 2005, señala que para entonces sólo 21 distritos habrían elaborado sus planes. Hoy todos los distritos cuentan con uno, y aunque en el mejor de los casos sean tomados por administraciones y comunidad como parte de un curso de acción, no se diseñan ni actualizan en diálogo con los planes de los distritos del área próxima. Según la Ordenanza 099, concluidos los planes a fines de 1997, el Instituto Metropolitano de Planificación –IMP, al consolidarlos con los de la Provincia del Callao, daría lugar al Plan de Desarrollo Integral de Lima. Volviendo a Arroyo y Romero:

“(…) el IMP yendo más allá de esa norma, en 1998 asoció a los 43 distritos por colindancia geográfica, identificando así 6 Áreas Interdistritales de Planeamiento (AIP): Norte, Este, Centro, Centro Sur, Sur y Balnearios del Sur

Si bien el documento de Arroyo y Romero aporta más respecto a la consolidación de Lima Norte como espacio interdistrital, sólo inscribe directamente en este diseño de las seis áreas interdistritales al proceso de planificación del área sur, que el propio Roberto Arroyo animara hasta 2006 y que tuvo como resultado el Plan de Desarrollo de Lima Sur (2) y, a la postre, orientaría la conformación de la Asociación de Municipalidades del Sur de Lima, una incipiente modelo de “mancomunidad distrital”, sobre lo que versará el siguiente post, a propósito de las aproximaciones que la gestión de Fuerza Social en Lima hace al asunto de las coordinaciones inter-distritales.

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Notas:
(1)  Lima Metropolitana: del monocentrismo a la policentralidad (Roberto Arroyo y Antonio Romero), descarga directa, aquí
(2) Documento Plan Área Sur, descarga directa, aquí

Lima: administración de los servicios de salud y educación

En los post anteriores comentamos cómo las empresas de análisis de mercados y algunos estudiosos identifican “zonas” o áreas diferenciadas en neustra ciudad.  Ahora demos una mirada a la sectorización que de Lima hacen, con fines administrativos, los servicios de Salud y Educación.

La Municipalidad Metropolitana de Lima-MML y los Ministerios de Salud y Educación se encuentran en un proceso de transferencia de funciones, resultado del cual la MML será responsable de brindar los servicios de salud y educación en la ciudad. El cronograma de transferencias puede verse acá.

EDUCACIÓN

Lima Metropolitana / Educación- sectores administrativos (Cabrera/DESCO 2011)

Para los servicios de educación, el Estado Peruano administra Lima mediante una Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana-DREML, dependiente del Ministerio de Educación. La DRELM divide Lima en siete (7) Unidades de Gestión Educativa Local- UGEL y desde 2007 incluye en su jurisdicción a los 5 municipios que integran el proyecto piloto de municipalización de la educación. Los distritos comprendidos en cada unidad, se detallan en la siguiente tabla:

Lima Metropolitana- Educación (Elaboración propia / Fuente: DRELM-MINEDU)

SALUD

Lima Metropolitana / Salud- sectores administrativos (Cabrera/DESCO 2011)

En el caso de Salud, la sectorización actual es producto de algunos reajustes más o menos recientes, puesto que el Ministerio de Salud administraba Lima desde una óptica departamental, esto es, incluyendo no sólo al Callao y la provincia de Lima Metropolitana, sino las provincias de Barranca, Cajatambo, Canta, Cañete, Huaral, Huaura, Oyón y Yauyos.  Salvo el Callao, esta estructura no coincidía con las jurisdicciones regionales en las que se había transformado el antiguo “departamento de Lima” (a.  Lima Metropolitana; b. Lima Provincias o Gobierno Regional Lima; c. Callao), por lo que fueron necesarios cambios en la perspectiva de la descentralización y la transferencia de funciones del ministerio a las regiones.

De este modo, mediante la resolución ministerial 689, las provincias del norte (Barranca, Cajatambo, Huaral, Huaura, Oyón y Canta)  agrupadas antes en la DISA III LIMA NORTE, acogieron a las provincias del sur (Cañete y Yauyos) (que estaban en la DISA LIMA SUR) y a Huarochirí (que estaba en la DISA LIMA ESTE), para así pasar a formar parte de la Dirección Regional de Salud de Lima- Gobierno Regional de Lima (Provincias). A su vez, los distritos metropolitanos del norte (desde el Rímac hasta Ancón) pasaron a formar parte de la DISA LIMA CIUDAD. ¿Se entendió?. El resultado es que no hay “Lima Norte”, pues las tres redes de salud de Lima Norte que se quedaron en Lima, forman parte de LIMA CIUDAD. Digamos que esta salida resolvió un primer asunto, el de qué transferir a cada gobierno regional entre los dos que estaban complicados con la división departamental del sector, dejando para después (para ahora) cómo se harían los ajustes internos.

Sacando en claro hasta donde he podido, los distritos comprendidos en cada unidad, se detallan en la siguiente tabla (sin el Callao):

Lima Metropolitana- Salud (Elaboración propia / Fuente: MINSA)

¿Cómo se empatará esto con el Sistema Metropolitano de Solidaridad y sus Hospitales de la Solidaridad?

Ver también:
Situación de la transferencia de funciones en educación- Setiembre de 2010.
Descentralización Educativa, blog temático del Centro Alternativa.

 

 

 

 

ZAR de Lima

En el post anterior comenté sucintamente la división que de Lima hacen dos conocidas empresas de análisis de mercados.  Comparto ahora el mapa elaborado por Omar Pereyra, en un artículo sobre segregación urbana en Lima Metropolitana, en el que -también con información socio económica del INEI- se distinguen siete espacios:

 

Siguiendo la bibliografía, Pereyra distingue estos espacios a partir de asociar los ejes de urbanización al movimiento de las clases sociales en la ciudad, denominando “Zona de Alta Renta-ZAR” a la que “empieza en el distrito del Cercado y que se extiende hacia el oeste y sur oeste de la ciudad, que es la zona que se ha  urbanizado principalmente por  mecanismos formales de mercado”:

“Lima tiene un centro colonial que albergó a sus elites al menos hasta inicios del siglo xx, etapa en la que estas empezaron a migrar a lo largo de  las avenidas Arequipa y Salaverry hacia la zona de Santa Beatriz, luego a los distritos de Jesús María, San Isidro y Miraflores, y posteriormente a lo largo de  la avenida Javier Prado en dirección al distrito de La Molina  (Driant 1991, Schutz 1996). A lo largo de  este eje de urbanización de élite se fue consolidando la mayor parte del mercado formal de vivienda, o ciudad legal (Calderón 2005): el Triángulo Metropolitano (Driant 1991); o lo que Sabatini (2003) llama la Zona de Alta Renta. Por otro lado se formaron los conos,  que albergaron a la  mayor parte de  los migrantes provenientes del interior del país, generalmente población pobre; zonas que crecieron principalmente por mecanismos ajenos al mercado formal de vivienda, constituyendo la ciudad popular (Riofrio 1991), o ciudad ilegal (Calderón: 2005), y cuya forma de urbanización principal fue la barriada, el pueblo joven o el  asentamiento humano”

Lima- segregación residencial. Mapa de O. Pereyra.

Nuevamente, vemos cómo la nomenclatura combina criterios temporales (“lima vieja”), geográficos (este, norte, sur), geográficos y de vocación (“playas del sur”), aunque claramente se atribuye a estos espacios un patrón de ocupación asociado a procesos de segregación urbana y de concentración de la renta, lo que se hace patente en la denominación “Zona de Alta Renta”. Como vemos en el mapa, esta “ZAR” corresponde a lo que Ipsos-Apoyo llama “Lima Moderna” y lo que Arellano Marketing denomina “Lima Tradicional” (si exceptuamos Breña, Rímac, Cercado y La Victoria, los distritos de la “vieja Lima” o “Lima Antigua” que Arellano agrupa en su clasificación).

El artículo de Pereyra, aparecido en el número 31 de la revista Debates en Sociología (2006, PUCP) puede descargarse, en dos partes, en los siguientes enlaces:

Parte 1 de la revista.
Parte 2 de la revista.

El texto de Sabatini, a quien Pereyra debe el concepto de zona de “Alta renta”, puede leerse aquí.

Las Limas (y “los conos”)

Esta es una discusión amplia y ya vieja, que en buena medida se ha resuelto a favor de la denominación de “Limas” para reemplazar la denominación de “los Conos”, usada para referirse a los territorios que se proyectan hacia el norte, sur y este de la ciudad desde el conjunto conformado por el centro histórico,  el  viejo casco urbano y los primeros barrios obreros (Rímac, La Victoria) . Lima es hoy mucho más compleja y diversa y la idea de “cono” como una proyección desde “un centro” ha perdido vigencia como imagen para representar una ciudad que cuenta con muchas centralidades.

Mapas: izq. Alternativa/ der. Arq. Willey Ludeña

Pasar de “los conos”  a”las Limas” ha sido un proceso de reconocimiento de la diversidad económica y social perdida muchas veces tras de la denominación genérica de “cono”, que en el habla cotidiana equivalía a “distritos pobres/de pobres”, “de pueblos jóvenes”. Además la denominación”Lima” (sur, norte, este) hace a los territorios parte de la identidad de la ciudad y despeja esa sensación de extra-muro que implica la denominación “cono”: lo que está fuera/lejos/aparte de (cierta) Lima.

Pero como carne viene con hueso, en la disolución de “cono” en favor de “Lima” también se cuela una pulsión de negación del origen popular, disruptivo, plebeyo. Montada sobre esta negación -factor conflictivo de los nuevos procesos de identidad que emergen desde los territorios- las empresas de mercadeo, las encuestadoras, los diarios, pesan también en la definición de cuáles son “las limas” que vivimos. Este post es para comentar dos clasificaciones/ segmentaciones que de Lima hacen dos conocidas empresas de mercadeo.

Ipsos-Apoyo

Ipsos-Apoyo habla de la conurbación Lima-Callao como “Gran Lima” y distingue en su interior 6 espacios. Si bien la data empleada para establecer estos espacios es básicamente económica y de consumo, la nomenclatura se establece por criterios desiguales. Un primer criterio es geográfico: Norte, Este, Sur y Centro. El segundo criterio sería administrativo: separa Lima del Callao, por una jurisdicción provincial distinta (¿mas la suma de la identidad chalaca?). Es recién en 2007 que distritos de baja densidad poblacional, como Ancón, o pequeñitos, como Santa Rosa, aparecerán en el mapa. Para 2011, todos los distritos aparecen en algún lugar de la clasificación, incluso los llamados “distritos-balnearios” del sur.

Las Limas de Ipsos-Apoyo, antes de 2007

Un tercer criterio empleado por Ipsos-Apoyo y reproducido de común no sólo por operadores comerciales, sino por algunos especialistas, el discutible, es el empleado para denominar “Lima moderna” a distritos tan disímiles entre sí como San Borja y Barranco. La alta concentración de transacciones comerciales y la ubicación de San Isidro-Miraflores como centro financiero y de servicios son constantemente citados como argumento bajo esta denominación, discutible desde el punto de vista espacial, de los tejidos urbanos e insuficiente si se trata de oponerlos al espacio conformado por la “Lima Antigua”. ¿Qué se entiende por modernidad? Si se revisa la lista, no se trata de un criterio temporal. La ocupación y forja de los distritos fuera de la Lima Moderna de Ipsos-Apoyo se produjo básicamente como parte de uno de los movimientos modernizadores más significativos de la sociedad peruana, las migraciones campo-ciudad. ¿Qué modernidad es entonces la que se refleja en la clasificación de los territorios?.

Arellano Marketing
Al comparar la “Lima Moderna” de Ipsos-Apoyo con la “Lima Tradicional” que propone Arellano Marketing, la contradicción es evidente. Arellano, basado igualmente en información económica y de consumo, enfatiza en la actitud de consumo, con un par de ideas básicas de “perfiles”, ubicando a los distritos del centro geográfico de la ciudad como tradicionales. ¿Qué tienen en común? Son los más consolidados en términos urbanos, están identificados con la mesocracia limeña y  concentran a la población de más altos ingresos. En la propuesta de Arellano, el centro desaparece, se integra a la “Lima Tradicional” junto con San Isidro, lo que desubica a cualquiera de mis ex vecinos de Barrios Altos.

Las Limas de Arellano Marketing
 La información base que emplean estas empresas es similar. La imagen de Lima según los datos socioeconómicos levantados a nivel de manzana por el INEI es esta:
El moradito corresponde a los sectores de altos ingresos, amarillo medio alto, naranja medio, marrón medio bajo y rojo, bajo. Las concentraciones son evidentes y trascienden cualquier nomenclatura sobre lo antiguo y lo moderno.
Pensar Lima usando como base la data económica disponible no es un proceso objetivo. Hacemos decir cosas a los números, arreglamos el espacio de acuerdo a nuestros fines: comerciales, políticos. Les nombramos y coloreamos de acuerdo a nuestra experiencia de los espacios que nos son propios y a nuestra concepción de los espacios que nos son ajenos.
Mapa Lima Policéntrica de Alternativa, tomado de aquí
Mapa Ámbitos de Transformación, del Arq. Ludeña, tomado de aquí (p.7)